Diario Extra, el estandarte del sensacionalismo mediático en Ecuador

memes_extra

Diario el Extra es el diario de mayor circulación en el país, su línea editorial logra un tiraje masivo gracias a su bajo costo y el tratamiento de la información caracterizado por mantener un corte sensacionalista.

Este diario fue fundado en 1972, por Galo Martínez Merchán, quien se desempeñó como Ministro de Gobierno del ex presidente José María Velasco Ibarra. Desde sus orígenes, Extra ha mantenido una línea familiar y una estrecha relación con el poder político y financiero del país. El rotativo es parte del Grupo Gráficos Nacionales S.A (GRANASA), que también edita Diario Expreso, con su revista Semana[1].

La familia dueña de este medio de comunicación ha logrado consolidar un gran monopolio de la comunicación: el Grupo Martínez, representado por Galo Martínez Leisker, vicepresidente ejecutivo de diario Expreso (deudor de la Banca cerrada), quien formaba parte del el banco SOLBANCO S.A., del cual se desempeñaba como 5to Vocal/Directores Principales y que presentó en diciembre del 2009 un déficit patrimonial de $ 20’173.411,94[2].

Ligado a los intereses capitalistas, el diario Extra, al igual que otros medios impresos que apoyaban a la banca, fue responsable de la inestabilidad política y económica que vivió el país en la década de los 90, una época marcada por la más profunda crisis económica, que generó la migración de miles de ecuatorianos al exterior; una época en la cual la presencia mediática de los bancos y altos empresarios estaba garantizada en radio, prensa y televisión, una imagen que además se respaldaba en la permisibilidad de la ley que tomó posesión de la comunicación.

En este escenario, el diario Extra funcionó como una gran caja de resonancia de discursos de derecha acompañado de crónica roja, accidentes, asesinatos, suicidios, crímenes, castigos, homicidios, en la que la espectacularidad de la nota estaba relacionada con la mayor cantidad de sangre y a la que no le faltaban como “El Lunes Sexi”.

Mientras el desarrollo de la prensa se mantenía en este orden no existían voces de protesta en contra de la libertad de expresión, ni en contra de la vulnerabilidad de los derechos humanos de todos los desafortunados protagonistas de las notas que día a día publicaba el diario; porque entonces la “libertad de expresión” vendía cualquier cosa.

Sin embargo, el cambio radical que ha dado el manejo de la comunicación en el país con las nuevas leyes que rigen y respaldan el derecho de los ciudadanos y ciudadanas a recibir información de calidad, ha puesto en jaque al medio, que desde la instauración de la nuevos reglamentos en la Constitución como el Artículo 312 que señala que, “las entidades o grupos financieros no podrán poseer participaciones permanentes, totales o parciales, en empresas ajenas a la actividad financiera. Se prohíbe la participación en el control del capital, la inversión o el patrimonio de los medios de comunicación social, a entidades o grupos financieros, sus representantes legales, miembros de su directorio y accionistas”[3]. El diario ha visto en los nuevos reglamentos un golpe directo a lo que ellos consideran libertad de expresión.

Del mismo modo, el Extra ha tenido problemas con la Superintendencia de la Información y Comunicación (Supercom), pues en febrero de este año cuestionó el manejo de la información por parte de este medio, en el caso del fallecimiento del ex rector de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (Espoch), Romeo Rodríguez Cárdenas[4].

Frente a la sanción establecida por este organismo, el medio ha conseguido el apoyo de distintas organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que habla de sanciones al diario el Extra como un atentado a la libertad de prensa[5]; curiosamente este organismo no alzó ni una sola voz de protesta en contra del tratamiento de la información y de la vulnerabilidad de los derechos humanos de miles de víctimas que vieron retratada su tragedia de forma amarillista en este medio.

Quienes respaldan a diario el Extra y su coartación de libertad de expresión, defienden también unos intereses políticos y banqueros que no necesariamente garantizan un orden democrático, sino que apuestan a una “libertad de empresa” antes que “libertad de prensa” en la que el poder financiero pueda nuevamente sentar sus tentáculos.

[1] http://rodrigojordan.files.wordpress.com/2010/05/los-mcs-en-ecuador.pdf

[2] http://ecualeaks.wordpress.com/2010/12/14/deudores-de-la-banca/

[3] http://rodrigojordan.files.wordpress.com/2010/05/los-mcs-en-ecuador.pdf

[4] http://www.telegrafo.com.ec/politica/item/supercom-ratifica-sancion-contra-dario-extra.html

[5] http://www.elcomercio.com/actualidad/politica/sip-dice-que-sancion-a.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>